El origen: Károly Gundel y su restaurante
La Gundel palacsinta nació en el restaurante Gundel, situado junto al Városliget (el gran parque de la ciudad), muy cerca del zoológico de Budapest. El local no siempre se llamó así: originalmente era un restaurante llamado Wampetics, que el padre de Károly, János (Johann) Gundel, compró en 1910.
Fue su hijo, Károly Gundel (1883-1956), quien transformó aquel negocio familiar en el restaurante más prestigioso de Hungría. Károly se había formado trabajando en restaurantes de Suiza, Alemania, Inglaterra y Francia, y volvió a Budapest con una visión muy clara de cómo debía funcionar un gran comedor húngaro. Bajo su dirección, Gundel se convirtió en sinónimo de excelencia gastronómica, y desde 1937 la familia también se hizo cargo del restaurante del Hotel Gellért.
Károly no se limitó a cocinar: también escribió libros de cocina que hoy siguen siendo referencia para entender la gastronomía húngara, y defendió sus platos tradicionales en foros internacionales. Además, tuvo una vida personal tan intensa como su carrera profesional: llegó a tener 13 hijos.
Un embajador húngaro en Nueva York
El momento de mayor proyección internacional del restaurante llegó en 1939, cuando Gundel fue elegido como el restaurante oficial del pabellón húngaro en la Exposición Universal de Nueva York. Aquella participación consolidó su fama fuera de las fronteras del país, hasta el punto de que el New York Times llegó a escribir que "el restaurante Gundel es una publicidad más grande y mejor para Budapest que un barco cargado de folletos turísticos".
No es difícil imaginar por qué: en una época en la que pocos podían viajar hasta Hungría, un plato como la palacsinta flambeada permitía a los comensales neoyorquinos probar, aunque fuera por unos minutos, el refinamiento de la mesa húngara.
De la nacionalización a nuestros días
La historia del restaurante no estuvo exenta de sobresaltos. En 1949, con la llegada del gobierno comunista, Gundel fue nacionalizado, como ocurrió con tantos otros negocios privados de la época. Sin embargo, el restaurante logró sobrevivir a ese periodo y sigue funcionando hoy en día como una de las instituciones gastronómicas más reconocidas de Budapest.
Todavía se sirve la receta original de la palacsinta, y se calcula que el restaurante prepara unas 25.000 porciones al año. La receta exacta, eso sí, sigue siendo un secreto celosamente guardado por la casa.
Curiosamente, este no es el único postre legendario nacido en Gundel. Años más tarde, en 1958, el pastelero József Béla creó allí mismo el Somlói galuska, otro de los dulces más queridos de Hungría, hecho a base de capas de bizcocho con ron, chocolate y nata. Dos postres emblemáticos, nacidos en la misma cocina, separados por casi tres décadas.
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Un dulce que cruzó fronteras
El éxito de la palacsinta Gundel no se quedó dentro de Hungría. Con el tiempo, la receta también fue adoptada por la cocina austriaca, donde se popularizó bajo el nombre de "palatschinke de chocolate y nueces", normalmente preparada sin las pasas de la versión original húngara.
Si te interesan los postres húngaros con historia detrás, también vale la pena conocer el Rigó Jancsi, otro célebre pastel de chocolate húngaro con una anécdota tan curiosa como la de la palacsinta. Entre unos y otros, queda claro que Budapest guarda auténticos tesoros dulces con nombre propio.
Preguntas frecuentes sobre la Gundel palacsinta
¿Qué lleva exactamente la Gundel palacsinta? Un crep fino relleno de nueces molidas, pasas y ron, a veces con ralladura de naranja o limón, servido flambeado y cubierto con salsa de chocolate negro.
¿Quién inventó este postre? Se atribuye a Károly Gundel, el restaurador húngaro más famoso de su época, en su restaurante de Budapest.
¿Dónde se puede probar la receta original? En el restaurante Gundel, situado junto al Városliget, cerca del zoológico de Budapest, que sigue en funcionamiento hoy en día.
¿Es lo mismo que la versión austriaca? Es muy parecida, pero la versión austriaca, llamada palatschinke de chocolate y nueces, normalmente se prepara sin pasas.
¿Está relacionado con otro postre famoso de Budapest? Sí, el Somlói galuska también se creó en el restaurante Gundel, años después, de la mano del pastelero József Béla.
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