Si estás planeando un viaje a Budapest o simplemente sientes curiosidad por la gastronomía húngara, hay un pastel que no puedes ignorar: el rétes. Conocido en el resto del mundo como strudel, este dulce enrollado y crujiente es mucho más que un postre: es un símbolo de la gran cultura repostera de Hungría y de toda la región de Europa central.
Historia y cultura del rétes húngaro
El rétes tiene una historia tan larga como sabrosa. Su origen está ligado al Imperio Otomano, que introdujo en los Balcanes y en Europa central la técnica de estirar la masa hasta obtener láminas finísimas. Con el tiempo, esta tradición se integró plenamente en la cultura culinaria húngara y austriaca.
Durante el apogeo del Imperio Austrohúngaro, el strudel se extendió por toda la región. La versión austriaca —el famoso apfelstrudel— y el strudel húngaro comparten raíces, pero cada país fue desarrollando sus propias variantes y rellenos. El rétes también tiene una presencia notable en la cocina judía de la región, donde ha sido un ingrediente habitual de celebraciones durante siglos.
La masa del rétes: fina, elástica y casi transparente
Lo que hace especial al rétes no es solo el relleno, sino su masa. Se trata de una masa muy suave y elástica, elaborada con harina, agua tibia, un poco de sal, un huevo y aceite. Diferente a la masa de hojaldre que se usa en otros pasteles.
El secreto está en amasarla con paciencia durante varios minutos hasta que quede completamente lisa, y luego dejarla reposar al menos una hora envuelta en un trapo húmedo. Al reposar, el gluten se relaja y la masa se vuelve lo suficientemente elástica como para estirarse sin romperse.
A la hora de estirarla, se coloca sobre una mesa enharinada y se estira poco a poco con las manos, desde el centro hacia los bordes, hasta que quede tan fina que sea casi transparente.
{{ bannercta }}
Los rellenos del rétes: dulces y salados
Una de las grandes virtudes del rétes es su versatilidad. El relleno puede ser tanto dulce como salado, lo que lo convierte en un pastel para cualquier momento del día.
Rellenos dulces más populares: manzana con canela, azúcar y ralladura de limón (la versión más clásica); nuez molida con azúcar y canela; amapola molida con azúcar y limón (muy típica de Europa central); túrós rétes, elaborado con requesón húngaro, azúcar, huevo, pasas y nata; y cereza ácida o guinda.
Rellenos salados: col o calabaza rallada, ligeramente salteada y sazonada; queso con hierbas, muy habitual como entrada o aperitivo.
Receta de rétes húngaro paso a paso
La masa: mezclamos harina con sal, huevo, aceite y agua tibia. Amasamos durante unos 10 minutos hasta que quede completamente lisa y elástica, y dejamos reposar tapada durante 1 hora.
El estirado y armado: colocamos la masa sobre una superficie enharinada y la estiramos hasta conseguir una lámina casi transparente. Pintamos con mantequilla derretida, espolvoreamos pan rallado tostado y distribuimos el relleno elegido. Enrollamos con ayuda del trapo hasta formar un cilindro, pintamos con más mantequilla y horneamos a 180°C durante 35-40 minutos.
Al servir: espolvoreamos con azúcar glas y podemos acompañar con nata montada o crema de vainilla.
Dónde comer rétes en Budapest
En Budapest encontrarás rétes en los mercados cubiertos —especialmente en el Gran Mercado Central—, en pastelerías tradicionales y en muchos restaurantes de cocina húngara. Es uno de los dulces más accesibles y extendidos de la ciudad.
La mejor forma de entender un plato es conocer el contexto en el que nació. En Donfreetour organizamos free tours gastronómicos por Budapest donde te contamos todo sobre la gastronomía y la cultura húngara. ¡Apúntate y disfruta de la ciudad con todos sus sabores!
Preguntas frecuentes sobre el rétes húngaro
¿Qué significa rétes en húngaro? Significa literalmente "capas" o "estratos", en referencia a las múltiples capas de masa fina que componen el pastel.
¿Cuál es la diferencia entre el strudel austriaco y el húngaro? Aunque comparten técnica y origen, el strudel húngaro suele incorporar rellenos más variados y locales, como la amapola o el túrós. El austriaco se asocia casi exclusivamente con el relleno de manzana.
¿El rétes es siempre dulce? No. Aunque las versiones dulces son las más populares entre los turistas, el rétes también tiene versiones saladas muy consumidas en el día a día húngaro, como el relleno de col o calabaza.











