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Considerada por muchos como la cafetería más bonita del mundo, el New York Café es una parada imprescindible. Su interior de estilo renacentista italiano te transportará a la época dorada de Budapest. Aunque sus precios son elevados, disfrutar de un chocolate caliente en este palacio es una experiencia única. Dada su popularidad, es muy recomendable reservar con antelación para asegurarte un sitio y no quedarte con las ganas de probar sus delicias.
Si buscas historia y sabor, el Café Gerbeaud es tu destino. Siendo una de las pastelerías más famosas y antiguas de la capital húngara, ofrece una experiencia clásica y refinada. Es especialmente conocido por sus tartas y, por supuesto, por un chocolate caliente espeso y delicioso que te hará entrar en calor en los días fríos. Su ubicación céntrica lo convierte en una parada perfecta durante un paseo por la ciudad.
Budapest está repleta de locales con encanto donde el chocolate es el protagonista. Lugares como el Noir Chocobar se especializan en ofrecer una amplia variedad de chocolates calientes con distintos sabores y texturas, creando una experiencia sensorial única. Explorar estas chocolaterías menos conocidas te permitirá descubrir el lado más dulce y acogedor de la ciudad.
Si te ha gustado este artículo y quieres seguir explorando los sabores de Hungría, te recomendamos nuestro Free Tour Gastronómico. En él, visitarás cafés históricos y descubrirás los secretos de la cocina húngara, desde el goulash hasta los dulces favoritos de la emperatriz Sissi.


