Una infancia humilde en Szolnok

Katalin Karikó nació en 1955 en Szolnok, una ciudad al sureste de Hungría, bastante alejada de la capital. Su familia vivía con lo justo: su padre trabajaba como carnicero y la casa familiar ni siquiera tenía agua corriente. Nada en su origen hacía pensar que aquella niña acabaría convirtiéndose en una de las científicas más influyentes de la historia reciente.

Estudió biología y realizó su doctorado en la Universidad de Szeged (Szegedi Tudományegyetem), donde empezó a interesarse por el ARN mientras investigaba en el Centro de Investigaciones Biológicas de la Academia de Ciencias de Hungría, también en Szeged. Fue allí donde nació su fascinación de por vida por esta molécula, mucho antes de que nadie sospechara su potencial.

Un osito de peluche con los ahorros de la familia

En 1985, Karikó tomó una decisión drástica: emigrar a Estados Unidos junto a su marido y su hija de solo dos años, en busca de mejores oportunidades para investigar. Hungría restringía la cantidad de dinero que se podía sacar del país, así que la familia recurrió a un truco casero: cosieron parte de sus ahorros, unos 1.200 dólares, dentro del osito de peluche de su hija para poder llevárselos. Es una anécdota que hoy suena casi entrañable, pero que refleja perfectamente la determinación de esta mujer.

Años de rechazo en la Universidad de Pensilvania

Lo que vino después no fue un camino de rosas. Karikó pasó décadas en la Universidad de Pensilvania defendiendo una idea que la mayoría de la comunidad científica consideraba un callejón sin salida: utilizar el ARN mensajero (ARNm) para "programar" a las células y que fabricaran sus propias proteínas terapéuticas o vacunas.

Le negaron becas una y otra vez, la degradaron de categoría y estuvo a punto de tener que abandonar la investigación por completo. Muchos otros científicos, en su lugar, habrían tirado la toalla. Ella no lo hizo, y esa perseverancia recuerda un poco a la de otras figuras húngaras que, como Ernő Rubik y su famoso cubo, tuvieron que insistir mucho antes de que el mundo reconociera el valor de su trabajo.

El encuentro que lo cambió todo

A mediados de los años noventa, Karikó conoció en Pensilvania al inmunólogo Drew Weissman. La anécdota es casi de leyenda: se cruzaron por primera vez junto a una fotocopiadora de la universidad, charlando sobre sus respectivas investigaciones. De aquella conversación casual nació una colaboración que terminaría cambiando la medicina moderna.

El descubrimiento clave de 2005

Juntos, Karikó y Weissman encontraron la pieza que faltaba en el rompecabezas. En 2005 descubrieron que, si sustituían la uridina por un nucleósido modificado llamado pseudouridina en el ARN mensajero sintético, este dejaba de provocar una peligrosa respuesta inflamatoria del sistema inmunitario. Ese pequeño cambio químico fue el gran salto que hizo viable el uso del ARNm con fines terapéuticos.

Aquel hallazgo, que durante años pasó casi desapercibido, se convirtió en la base tecnológica de las vacunas de ARNm contra la covid-19 desarrolladas por Pfizer-BioNTech y Moderna en 2020. Lo que unos pocos investigadores lograron entender en un laboratorio acabó salvando millones de vidas en todo el planeta.

En 2013, Karikó dio otro paso importante en su carrera al incorporarse como vicepresidenta sénior a la empresa biotecnológica alemana BioNTech, donde pudo seguir desarrollando esta tecnología con más recursos que nunca.

{{ bannercta }}

El Nobel y el reconocimiento mundial

En 2023, Katalin Karikó y Drew Weissman recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Fisiología o Medicina "por sus descubrimientos sobre las modificaciones de bases de nucleósidos que permitieron el desarrollo de vacunas de ARNm eficaces contra la covid-19". Un reconocimiento tardío, pero absolutamente merecido, para una investigadora que durante años tuvo que remar contracorriente.

Hungría es un país que ha dado al mundo una lista sorprendente de científicos y pensadores geniales; si os interesa el tema, en nuestro repaso de personajes históricos de Hungría encontraréis a varios más, entre ellos figuras tan importantes como John von Neumann, el matemático húngaro que sentó las bases de la informática moderna.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Budapest?

Aquí conviene ser honestos: Katalin Karikó no nació ni se crio en Budapest, sino en Szolnok, y su formación universitaria fue en Szeged. Pero la capital húngara sí ha querido rendirle homenaje. La Universidad Eötvös Loránd (ELTE), en Budapest, le concedió un doctorado honoris causa, y en 2022 recibió el Premio Semmelweis Budapest, otorgado por la Universidad Semmelweis, también en la capital.

Así que, aunque sus raíces estén en otra parte de Hungría, Budapest forma parte de la historia de reconocimiento de esta científica, y hoy se la considera, con toda justicia, una auténtica heroína nacional húngara.

Preguntas frecuentes sobre Katalin Karikó

¿Dónde nació Katalin Karikó? Nació en 1955 en Szolnok, una ciudad húngara situada al sureste de Budapest, en una familia humilde.

¿Por qué es famosa Katalin Karikó? Porque, junto a Drew Weissman, descubrió cómo modificar el ARN mensajero para evitar que provocara una respuesta inmunitaria peligrosa, un avance clave para las vacunas de ARNm contra la covid-19.

¿Cuándo ganó el Premio Nobel? Ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2023, junto a Drew Weissman.

¿Tiene Katalin Karikó alguna conexión con Budapest? No nació ni creció allí, pero la Universidad Eötvös Loránd (ELTE) le otorgó un doctorado honoris causa y la Universidad Semmelweis le concedió el Premio Semmelweis Budapest en 2022.

¿Dónde trabajó Katalin Karikó antes de ganar el Nobel? Trabajó durante décadas en la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, y desde 2013 en la empresa alemana BioNTech.

Descubre más historias con nosotros

La historia de Katalin Karikó es solo una muestra del ingenio y la tenacidad que caracterizan a tantos húngaros a lo largo de la historia. Si os apasionan estos relatos de personajes que marcaron un antes y un después en la historia, os invitamos a descubrir muchos más durante nuestros free tours por Budapest, paseando por las calles donde se respira toda esta historia y donde nuestros guías locales os contarán anécdotas que no encontraréis en ningún libro.

La historia de Budapest se esconde en detalles como este. Si te apasiona descubrir la cara menos conocida de la ciudad, te invitamos a desvelar más curiosidades y secretos con nosotros.

Una foto del escudo de armas de Hungría
Free Tour por el Centro Histórico de Budapest

Descubre por qué Budapest es conocida como la Perla del Danubio con nuestro free tour por el centro histórico. Este paseo es un auténtico viaje en el tiempo al corazón del Imperio Austrohúngaro, una época de esplendor que dejó una huella imborrable. Explorarás calles que respiran historia y rincones que guardan secretos de un pasado glorioso, lleno de intrigas y personajes fascinantes.

¡Reserva ya!

Más artículos que podrían interesarte

Ernő Rubik: el inventor del Cubo de Rubik nació en Budapest

Descubre la historia de Ernő Rubik, el arquitecto húngaro que inventó el famoso cubo de rubik en 1974. Conoce su vida y legado en Budapest.

Personajes históricos de Hungría: los húngaros famosos que debes conocer

Descubre los personajes históricos de Hungría más importantes: desde Árpád y San Esteban hasta Imre Nagy, los húngaros famosos que marcaron Budapest.

John von Neumann: el matemático húngaro que inventó el ordenador moderno

John von Neumann, el matemático húngaro que ideó el ordenador moderno y trabajó en la bomba atómica. Su vida y su huella en Budapest.

Flecha de anterior entrada del blog
Anterior artículo
Siguiente artículo
Flecha de siguiente entrada del blog